Antes de hablar sobre tratamientos de alopecia en Asturias, debemos conocer los tipos:

La pérdida de cabellos de forma diaria puede ser normal, cada día se nos caen entre 40 y 60 pelos, sin que esto suponga un problema capilar. Esta pérdida se produce para regenerar el cabello. Sin embargo, los problemas de alopecia aparecen cuando esa pérdida es superior al número de pelos que nace de nuevo. Cuando la caída del cabello sea alarmante se deberá visitar a un Dermatólogo que determine cuál es el problema y qué tipo de alopecia se sufre. Sólo de este modo se podrán buscar soluciones eficaces para solucionar esa alopecia.

Para clasificar el problema de alopecia podemos dividir los casos de pérdida de pelo en dos categorías en función de si el problema es recuperable o no. Es decir, si la pérdida de cabellos es definitiva o si el pelo volverá a crecer en esa zona. Desde Clínica Barón queremos profundizar sobre estos términos:

·         Alopecia cicatricial: En este caso no se podrá recuperar los cabellos perdidos mediante tratamiento médico, puesto que se produce un deterioro irreversible del folículo piloso.

·         Alopecia no cicatricial: Puede responder a causas de diversa índole, en cualquier caso la afectación del folículo piloso será temporal y se podrá recuperar el pelo. Dicha recuperación puede darse de forma espontánea o en respuesta a un tratamiento médico.

Podemos clasificar los problemas de alopecia más frecuentes de la siguiente manera:

1.       Alopecia areata: Es una enfermedad que afecta a los folículos pilosos, lo más habitual es que las pérdidas de cabellos se produzcan por mechones. Si bien es cierto, que en algunos casos puede llegar a perderse la totalidad del pelo de la cabeza e, incluso facial o corporal, en cualquier caso la alopecia areata total es poco frecuente. En este caso el cabello puede volver a crecer por sí sólo, aunque lo más adecuado es someterse a algún tratamiento médico.

2.       Alopecia androgénica: Es el problema de alopecia más frecuente, también conocida como calvicie común. Se puede originar por predisposición genética o por alteraciones hormonales, existen factores como el estrés que puede agravar o acelerar esta pérdida de cabellos.

3.       Alopecia frontal fibrosante: Se trata de una pérdida de cabello localizada en la zona frontal del cabello, en la parte superior de la frente. El retroceso de la línea de cabello en esta zona puede alcanzar los seis centímetros, lo que supone un importante impacto visual. En estos casos, la pérdida de cabello es irreversible. La única solución será someterse a una intervención quirúrgica de trasplante de pelo.

Aunque en algunos casos el pelo vuelve a crecer por sí solo, no es lo más frecuente. Ante un problema de este tipo es recomendable acudir al dermatólogo para ver qué solución se adapta mejor a cada caso. De todas formas, ante la pérdida definitiva del cabello siempre se podrá optar por las técnicas de cirugía de la calvicie.